¿Cómo optimizamos la siembra de colza?
La
elección y/o
adaptación de la
sembradora es clave para alcanzar una óptima
implantación del cultivo, aún en
siembra directa.
Cultivo de colza, raps o canola (Brassica napus).
El cultivo de colza, raps o canola (
Brassica napus), es una
oleaginosa muy difundida en el mundo, ya que produce
aceite comestible de excelente calidad . En los últimos años comenzó a
ganar superficie en nuestro país y esto se debe fundamentalmente a
dos cuestiones.
En
primer lugar podemos nombrar la tendencia mundial de optar por
nuevas fuentes de
energía renovable, en reemplazo de los combustibles fósiles. En nuestro país, el cultivo de colza se presenta como un producto capaz de satisfacer estas exigencias. Distintas propiedades de sus granos y su excelente calidad de aceites, lo convierte en un cultivo bioenergético. En Argentina, la elaboración de biocombustibles viene en alza, se ha convertido en una nueva unidad de negocio en muchas empresas agropecuarias, y la demanda de colza también.
Por otro lado, la colza constituye una alternativa para diversificar la rotación agrícola inverno-primaveral . Este cultivo es una alternativa para reemplazar al trigo en muchos ambientes, ya que tiene beneficios de mercado y de manejo (permite adelantar la fecha de siembra de la soja de segunda, desocupa antes los lotes y deja un residuo muy cómodo para la siembra de la leguminosa).
La colza es un cultivo con posibilidades de adaptación a distintas condiciones agroecológicas y ha demostrado tener amplio potencial de rendimiento, tanto de grano como en aceite. No obstante, requiere de una serie de ajustes de manejo.
En este trabajo haremos foco en la siembra del cultivo para alcanzar óptimos resultados.
La floración se produce a principios de primavera con flores amarillas, el fruto es una silicua de 5 a 7 cm con varias semillas de 1,5 a 2 mm de diámetro.
Siembra de colza
En nuestro país, la época de
siembra de colza se encuentra en un rango que va desde
principio de mayo hasta fines de julio, según las diferentes áreas y cultivares. Las
variedades primaverales, de ciclo intermedio a largo, se pueden sembrar desde mayo hasta la primera quincena de junio; y las de ciclo corto hasta la primera quincena de julio. Por su parte, las
variedades invernales deben sembrarse lo más
temprano posible.
Un
tema clave al momento de sembrar colza es la
maquinaria disponible. Hoy en día, las sembradoras de
grano fino prácticamente han
desaparecido de los campos, sólo encontramos
sembradoras de soja que, por su
versatilidad, también se utilizan para implantar
maíz a
52 cm y 70 cm de distanciamiento entre surcos, y son las
más demandadas por el mercado a la industria metalúrgica.
Ahora bien, nos encontramos con una
sembradora ideal para la implantación de soja, pero en general se va a utilizar la
misma maquinaria para sembrar
colza. Adaptar el equipo
no es lo óptimo, ya que el tren de siembra
no está pensado para esta crucífera, ni siquiera para trigo, por lo tanto la calidad de implantación y la emergencia del cultivo
pueden verse afectados.
A la hora de
sembrar colza, lo primero que debemos considerar son los requerimientos de la semilla del cultivo para alcanzar una
implantación uniforme. Es importante que la raíz
no encuentre ningún impedimento físico en el perfil para que se desarrolle en forma adecuada. En ese sentido, debemos trabajar muy bien con la
cuchilla, hay que seleccionarla correctamente de acuerdo al ángulo de encuentro que tenga el doble disco, elegir bien el
diámetro del disco y limpiar el surco.
La semilla de colza es
muy pequeña, la cantidad de reservas por su tamaño, la velocidad de crecimiento y los requerimientos, son
totalmente distintos si la comparamos con una semilla de soja. Es por esto que el sistema de
tapado de la máquina resulta en una
complicación.
Hace más de
15 años que el ingeniero agrónomo
Marrón utiliza un método de siembra que él mismo llamó
profundidad aparente, también se implementa en
pasturas, que se realiza
pisando la semilla que está en el fondo del surco con la
ruedita o
cola de la máquina (de acuerdo al ambiente puede tener una u otra) sin tapar el surco. Si la colita o rueda pisa granos están en buenas condiciones, prácticamente tapa la semilla al
apretarla.
En lotes manejados bajo
siembra directa, la presencia de residuo en superficie provoca que los surcos tengas
diferentes profundidades. A partir de este método de siembra, sea cual fuera la profundidad del surco, las semillas quedan
2mm o 3 mm cubiertas de tierra.
Por lo tanto, independientemente de las variaciones en la profundidad de los surcos la semilla queda
siempre a la misma profundidad asegurando una emergencia
muy uniforme, con un
coeficiente de logro mayor al
70%.
Este método
es muy aplicado por los productores de colza, ya que la mayoría de las sembradoras se pueden adaptar a este cultivo.
Cuando hay
mucho rastrojo en superficie la clave es el
espaciamiento entre líneas. Hay muchos productores que para
deshacerse del rastrojo siembran a
35 cm – 42 cm y no a
17cm – 21 cm. De esta manera, se puede
barrer el residuo resultando una alternativa interesante. Aunque hay que agregarle un barredor de residuos a la
máquina y esto no es tarea fácil, resultando una
desventaja para este sistema de barrido.
En resumen, podemos decir que
clavando bien la cuchilla,
abriendo bien el surco y poniendo la semilla de colza
en el fondo del surco, tirada
entre medio del doble disco, el mismo
doble disco actúa como
barredor de residuos y de esta manera se realiza una
siembra de calidad.
En último aspecto, pero no menos importante, es la
velocidad de siembra, el avance de la maquinaria debe dejar el
surco limpio y
apretar la semilla sí o sí.
Fuente: AAPRESID, 2012